Una arquitectura, tres rieles locales
Airtm es una billetera digital en dólares que se usa en Latinoamérica y otros mercados emergentes, donde la mayoría de la gente fondea su saldo por rieles de pago locales y no por transferencias internacionales.
- Rol
- Senior Product Designer — único responsable de diseño en tres mercados: arquitectura, flujos, prototipos, handoff.
- Colaboradores
- Producto, Ingeniería, Cumplimiento.
- Norte
- Fondear una billetera en dólares debería sentirse como pagar una cuenta local, en tu propia app del banco, con tus propios datos.
En 30 segundos
- 01 · Problema
- Tres mercados necesitaban rieles bancarios locales, cada uno con identificadores y pasos regulatorios diferentes. Flujos separados multiplicarían diseño e ingeniería.
- 02 · Decisión
- Poner las cuentas virtuales dentro de Agregar y mantener una estructura compartida, cambiando solo los detalles de cada riel.
- 03 · Resultado
- Colombia y México salieron en el mismo semestre; Brasil entró en desarrollo, y Venezuela reutilizó después la arquitectura.
El problema
La gente en Colombia, México y Brasil no tenía cómo fondear Airtm por los rieles que usa todos los días. Cada mercado tiene identificadores, formatos de datos bancarios y pasos regulatorios distintos, y la respuesta obvia — un flujo a medida por país — multiplica diseño, ingeniería y QA con cada mercado nuevo.
Una estructura, cinco pantallas
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La restricción
Tres mercados, tres rieles, un equipo y un roadmap que esperaba más países después de estos. Lo que se lanzara tenía que ser claro para alguien que nunca escuchó las palabras “cuenta virtual”, y tenía que resistir que el próximo país lo agregara alguien que no estuvo en la sala.
Una arquitectura compartida
Flujos separados por país multiplicarían onboarding, contenido y mantenimiento. El diseño comparte la estructura y conserva datos y requisitos específicos de cada mercado.
El giro
Lo traté como una pregunta de arquitectura antes que de pantalla, y la respuesta fue una definición: una cuenta virtual es una forma de agregar dinero, no un objeto que vive dentro de la billetera. Una vez dentro de Add, una sola estructura sirvió a todos los mercados — punto de entrada, centro de cuentas, onboarding por país, datos de la cuenta mapeados al riel local y desactivación —, y solo cambiaban los detalles de cada riel.
Un solo artefacto para revisar
El flujo se entregó como un único prototipo interactivo y no como un conjunto de pantallas, así que producto, ingeniería y cumplimiento revisaron la misma cosa funcionando y vieron los cambios de estado en lugar de imaginarlos.
La prueba de la idea
Cuando una iniciativa de ayuda humanitaria necesitó después una cuenta en EE. UU. para usuarios en Venezuela, reutilizó la estructura directamente — y se volvió más simple: una cuenta en lugar de un centro, y ninguna pantalla de “no elegible”, porque el punto de entrada solo aparece para quien puede usarlo.
A qué renuncié
Al sabor local. Un flujo de Pix con cara de Brasil habría sido más cálido que una estructura compartida vestida con los detalles de Pix, y elegí la estructura. La apuesta era que la consistencia y la velocidad para llegar al próximo mercado importan más que cada país se sienta hecho a medida — y que los detalles, que es donde los rieles de verdad difieren, ya cargan suficiente localidad.
Resultado
Colombia y México salieron en el mismo semestre, con Brasil en desarrollo. Los mercados nuevos pasaron a ser un trabajo de configuración y no de rediseño, y la estructura superó su primera prueba real cuando Venezuela la reutilizó sin cambios.